kiriko glass

LOFT BY LEXUS

STUDIO KOBIN

Son tan impresionantemente extraordinarios, tan distintos a cualquier otro cristal Kiriko, que irradian elegancia en cualquier contexto. Como artesano, a Nakamura le preocupa mucho la exclusividad. Por eso utiliza una técnica de soplado que no requiere molde. Así, cada cristal es ligeramente distinto a los demás, una creación irrepetible que solo una persona puede poseer. La superficie de los cristales reproduce el patrón utilizado en el revestimiento interior de las puertas del Lexus LS 500h. «Un equilibrio preciso entre fuerza y ángulo garantizan un tallado impecable», cuenta Nakamura. En efecto, los exquisitos y delicados patrones confieren un aire de esplendor artístico a cualquier entorno.
Se eligió específicamente vidrio doble, que consta de capas fundidas de distintos colores, para crear el hermoso tono turquesa. Cuando se talla a mano, la colorida capa interna queda al descubierto. Si bien en la elaboración de cada pieza se emplean técnicas tradicionales, su creación pone de relieve una apasionante evolución en el arte de Kiriko. Estos hermosos cristales surgieron de la colaboración entre Lexus y Studio Kobin, dos marcas que abogan por los valores de la artesanía tradicional y al mismo tiempo siguen rompiendo barreras. Porque, antes o después, la belleza rompe con las reglas establecidas.