Melbourne la ciudad ideal hero asset

17/07/2018

CIUDADES LEXUS | MELBOURNE: LA CIUDAD IDEAL

Melbourne es una de las ciudades con mayor población de Australia y la quinta más extensa del mundo en territorio, solo por detrás de Nueva York, Los Ángeles, Chicago, Tokio y Phoenix. Si bien las grandes urbes suelen pensarse como núcleos que provocan una gran contaminación ambiental, en este caso estamos frente a una situación ejemplar: la capital del estado de Victoria fue elegida cinco años consecutivos como la mejor ciudad del mundo para vivir.
Como la mayoría de las ciudades australianas, Melbourne se enfrenta a diversos desafíos relacionados con el cambio climático, la expansión urbana, la seguridad del agua y la energía, y el crecimiento de la población. En las últimas décadas, una serie de fenómenos meteorológicos extremos como las sequías, las inundaciones y las mareas de tempestad ha afectado a la salud y la calidad de vida de la comunidad.

  

  
    Melbourne la ciudad de las cero emisiones
Los científicos predicen que para el año 2030, el clima de Melbourne será más caluroso y la ciudad se enfrentará a un aumento de los efectos de las olas de calor, precipitaciones más bajas, tormentas intensas e inundaciones repentinas. Para 2070, se proyecta que la ciudad experimentará más del doble de olas de calor, una disminución del 11% de las precipitaciones y un aumento significativo de las tormentas.
El ayuntamiento de Melbourne está buscando nuevas formas de adaptarse al cambio climático, al tiempo que mantiene y mejora su posición como una de las áreas urbanas más sostenibles y habitables del mundo.
El ayuntamiento de Melbourne reconoce que los espacios urbanos abiertos y unos bosques urbanos saludables jugarán un papel fundamental en el mantenimiento de la salud y habitabilidad de Melbourne. La ciudad gestiona directamente 480 hectáreas de parques y, a través de su estrategia de espacios abiertos (Open Space Strategy), tiene como objetivo aumentar esta superficie un 7,6%, hasta llegar a 20 m2 de espacio abierto por persona. En las últimas décadas, se han convertido 46 hectáreas de asfalto de las calles centrales y de aparcamientos en trazados de parques y rutas peatonales, y otras 6,5 hectáreas están destinadas para su conversión en los próximos años.
Lograr un nivel de cero emisiones netas requiere cambios estructurales sustanciales, cambios económicos y políticos para aumentar la eficiencia energética, la disminución del uso de combustibles de alto contenido de carbono, y compensar las posibles emisiones restantes. El ayuntamiento está proporcionando información sobre la reducción de sus emisiones a los residentes, los propietarios de negocios, los propietarios de edificios, los trabajadores y los visitantes de la ciudad.
A través de su estrategia Net Zero Emissions, la ciudad de Melbourne se centra en seis áreas en las cuales se puedan obtener de la manera más eficaz y viable una reducción de emisiones: operaciones del ayuntamiento, edificios comerciales e industriales, edificios de viviendas, el uso de electricidad y gas no procedentes del transporte, los transportes y fletes, y la gestión de residuos.

  

  
    Melbourne la ciudad de las cero emisiones

El transporte, mejor público

Melbourne es uno de los municipios de más rápido crecimiento de Australia. La estrategia de transporte de 2012 del ayuntamiento de Melbourne establece las principales direcciones, metas y acciones para asegurar que la ciudad esté preparada para afrontar este crecimiento anticipado. Caminar, el uso de la bicicleta y el transporte público son aquí priorizados como los modos dominantes de transporte interno en Melbourne, aunque el coche seguirá desempeñando un papel dada la expansión de la ciudad y los estilos de vida y hábitos de la ciudadanía.
Cuando haya terminado, el nuevo proyecto de metro de Melbourne aliviará la presión en la red de transporte público existente al permitir el acceso de hasta 20.000 personas más al interior de Melbourne en las horas punta. El proyecto conlleva la construcción de dos túneles ferroviarios de 9 km por debajo de la ciudad y la creación de cinco nuevas estaciones de metro.
En 2013, la ciudad de Melbourne fue una de las primeras 32 ciudades invitadas a participar en el 100 Resilient Cities Challenge, un programa de la Rockefeller Foundation dedicado a ayudar a las ciudades de todo el mundo a volverse más resistentes frente a los desafíos físicos, sociales, económicos y del siglo XXI. En noviembre de 2014, fue designado el primer director de resiliencia (Chief Resilience Officer) de Australia para dirigir el desarrollo de una estrategia de resiliencia en nombre de las 31 áreas de gobierno local que componen el área metropolitana de Melbourne.
El objetivo es fortalecer la capacidad de la ciudad para identificar y gestionar los shocks, incluidos los desastres naturales y de origen humano, así como las tensiones sociales y económicas.

  

  
    Melbourne la ciudad de las cero emisiones