De Nueva York al cielo hero asset

07 /09 / 2011

DE NUEVA YORK AL CIELO

Escondidas entre los rascacielos, con vistas al río Hudson o a los pies del mítico Empire State, las azoteas de los bares y clubs de Nueva York vuelven a convertirse este verano en el refugio perfecto para escapar de los rigores estivales.
A la caída de la tarde, cuando las oficinas del Midtown de Manhattan apagan sus luces y los aires acondicionados, cientos de neoyorquinos migran hacia las azoteas de los bares y clubes más exclusivos de la Gran Manzana, que como cada año ofrecen cócteles al aire libre, espectaculares vistas de Nueva York, piscinas y, gracias al recién abierto “PHD”, hasta arena de playa.
“Uno de los más clásicos de esos “rooftops” neoyorquinos es el 230 Fifth, localizado en un piso número veinte de la Quinta Avenida y que ofrece unas increíbles vistas del Empire State desde una azotea de 2.000 metros cuadrados”.
Su decoración kitsch, conformada por palmeras, luces de neón o extravagantes cebras y leones de plástico a tamaño real, se repite en otras azoteas imprescindibles en Manhattan como el Ava Lounge, un espacio más reducido que también trata de reproducir el ambiente caribeño que tanta falta le hace al verano neoyorquino.
Lujo que estás en los cielos
El barrio del Meatpacking, que ha pasado de ser un área industrial a convertirse en los últimos años en uno de los barrios más exclusivos de Manhattan, acoge en sus calles empedradas a algunas de las más lujosas azoteas de la ciudad, entre ellas la que se eleva en lo alto del muy de moda hotel Standard, llamada Le Bain. Las vistas sobre el río Hudson son solamente un buen telón de fondo para esta terraza/discoteca de dos pisos, una de las favoritas de la farándula de Nueva York, en la que se pueden encontrar camas de agua y un jacuzzi sobre el que gira una enorme bola de cristal estilo disco en el techo.
No muy lejos de Le Bain y también en la azotea de un exclusivo hotel, en este caso el famoso y chic Gansevoort, se encuentra el Plunge, un “rooftop” que atrae a locales y turistas gracias a su enorme piscina y a sus no menos espectaculares vistas del Downtown neoyorquino, tan solo a unos pasos del Pastis, un clásico para el “brunch” de los domingos.
“El barrio del Meatpacking, que ha pasado de ser un área industrial a convertirse en uno de los barrios más exclusivos de Manhattan, acoge en sus calles empedradas a algunas de las más lujosas azoteas de la ciudad, entre ellas la del hotel Standard, llamada Le Bain”.
También su piscina es uno de los principales atractivos del tradicional Jimmy, el bar en el último piso del hotel James, en el barrio del SoHo, aunque ninguno de los antes mencionados se puede jactar de tener arenar de playa real en su suelo, como sí lo puede hacer el inaugurado el pasado 15 de junio PHD, en el hotel Dream Downtown.
Presidida por una larga y estrecha piscina, ésta recién inaugurada azotea ofrece lo que muchos buscan en las calurosas tardes de verano en la Gran Manzana: sentirse en la playa mientras disfrutan de un (carísimo) cóctel.
Las mejores vistas La disputa por llevarse el título de la azotea con las mejores vistas de Nueva York está muy reñida, ya que gran parte de ellas tienen como centro gravitatorio a uno de los rascacielos más famosos del mundo, el Empire State, del que hay vistas privilegiadas desde “Rare View”, “Hotel Metro”, “Top of the Strand” y “A60”.
Pero si un edificio le hace la competencia en atractivo al Empire State en Manhattan, ése es sin duda el Chrysler, por lo que gracias a las vistas de ese edificio que en 1929 se convirtió en el más alto del mundo, la azotea “Upstairs”, en el hotel Kimberly, puede competir con todas las que ofrecen vistas del rascacielos de “King Kong”.
“Los míticos edificios de Manhattan no son lo único que buscan los neoyorquinos a la hora de elegir una azotea, porque las vistas sobre las aguas del río Hudson son otro de los grandes atractivos de los “rooftops” neoyorquinos”.
De cualquier modo los míticos edificios de Manhattan no son lo único que buscan los neoyorquinos a la hora de elegir una azotea, porque las vistas sobre las aguas del río Hudson son otro de los grandes atractivos de los “rooftops” neoyorquinos.
Para encontrar esas vistas una de las mejores azoteas es la “Hudson Terrace”, localizada casi a la orilla del río, aunque también le hace la competencia “Press Lounge”, situada igualmente cerca del Hudson y desde la que también se pueden apreciar las enloquecidas luces de neón de Times Square. El llamado “pulmón” de Nueva York, el Central Park, también se lleva el protagonismo de otras azoteas como Salon de Ning, compuesta por dos terrazas que forman parte del hotel The Peninsula y que se diferencia de los demás por su decoración de influencia asiática.
“Beergarden” A pesar de que el concepto tradicional del “rooftop” neoyorquino suponga elevados precios, ropa elegante y altos tacones, en Manhattan también se pueden encontrar azoteas que rompen con esos esquemas, y el mejor ejemplo es el coqueto “Mé Bar”, localizado en lo alto del hotel “La Quinta”. Uno de los mayores atractivos del “Mé Bar”, además de su impresionante situación a los pies del Empire State, es que, como ocurre en contadas ocasiones en las azoteas de Nueva York, es fácil encontrar vacía alguna de sus pequeñas mesas de colores. Pero para encontrar este tipo de azoteas lo mejor es cruzar el East River y llegar hasta Brooklyn, el nuevo centro bohemio de moda en la Gran Manzana, donde se pueden encontrar la azotea del restaurante Julliete, un bistró francés con mucho encanto, o el Night of Joy, un bar con decoración retro que atrae a la juventud más moderna del barrio de Williamsburg. A pocas calles del Night of Joy se encuentra el Loreley, una azotea que encaja perfectamente en el concepto de “beergarden”, una terraza con grandes mesas de tipo picnic en las que se pueden encontrar múltiples tipos de cerveza a precios razonables. Este nuevo concepto de “rooftop” se está expandiendo rápidamente por Nueva York, puede que animado por los bajos precios que contrastan con los cócteles por los que se paga una media de 16 y hasta 20 dólares (sin olvidarse reañadirle el casi obligatorio 20 por ciento de propina) de las azoteas más lujosas del Meatpacking, por lo que la recién abierta “Birreria” se ha convertido en todo un éxito. Este “beergarden”, con vistas a otro de los míticos edificios de Manhattan, el Flatiron, tiene además el atractivo de estar localizado encima del mercado Eataly, que reúne tiendas gourmet y pequeños locales de alta cocina que atrae a masas desde su apertura. Pero la “Birreria” se aleja del concepto de los “beergarden”, entre los que destaca el clásico “Bohemian Hall”, en el barrio de Astoria (Queens), que además de un amplio espacio donde disfrutar de buena cerveza ofrece conciertos, noches de póquer y hasta su propio mercadillo. ¿Cuáles es su terraza favorita para desconectar de la gran ciudad?