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12/04/2021

DIEZ CLAVES PARA EVITAR EL DOLOR DE ESPALDA AL VOLANTE

Muchas horas al volante pueden acarrear dolores cervicales y lumbares por sobrecarga de músculos y ligamentos. Los expertos del Instituto Clavel saben cómo evitarlos.
        Imagen del Instituto Clavel
Conducir exige, sobre todo a quienes lo hacen de manera profesional, pasar muchas horas al volante, lo que con frecuencia se traduce en dolores cervicales y lumbares por sobrecarga de músculos y ligamentos, la mayoría de las veces provocados por una mala postura.
Los neurocirujanos del Instituto Clavel, uno de los centros de referencia en el mundo en cirugía no invasiva de la columna vertebral, tratan diariamente en sus centros de Madrid -Hospital Universitario San Francisco de Asis- y Barcelona -Hospital QuirónSalud-, las dolencias de columna derivadas de una mala postura al volante. Unos buenos hábitos posturales y pausas para estirar, además de mejorar la salud de nuestras columnas, pueden ayudar a prevenir accidentes dado que conduciremos sin dolor. Por otro lado, también ayudan a prevenir accidentes porque cuanto mejor sea nuestra postura, mayor será nuestra atención en la conducción.

Decálogo para el conductor

1. Al entrar y salir del coche es aconsejable apoyarse en el marco de la puerta, sentarse de lado y colocar las dos piernas a la vez. Habitualmente solemos sentarnos, colocar primero una pierna y después la otra. Resulta más rápido, pero la zona lumbar sufre más.
2. La distancia mínima que el conductor debe mantener con el volante tiene que ser, al menos, de veinte centímetros.
3. El conductor debe sentarse con la espalda bien pegada al respaldo, como si nos envolviera, y los glúteos pegados a la parte trasera del asiento.
4. El asiento debe estar bien ajustado: no ponerlo demasiado cerca del volante, porque aumentaría el riesgo de sufrir lesiones graves en la cabeza y en el pecho en caso de accidente, ni reclinar mucho el respaldo porque, aunque esto pueda resultar más cómodo, cuando conducimos, tenemos que realizar giros frecuentes con la cabeza para tener una buena visión de los retrovisores y hacia los laterales, lo que puede aumentar la tensión en nuestras cervicales. Las piernas deben estar medio flexionadas y los pies tienen que conseguir pisar los pedales del freno y el embrague hasta el final. Utilizar un calzado que sujete el pie, evitando las chanclas y mantener una distancia adecuada entre las rodillas y el salpicadero.
5. Acomodar el volante, tanto en altura como en profundidad, a la anatomía del conductor de manera que los brazos estén semiflexionados, las muñecas deben quedar por encima del arco del volante y las manos formar las diez y diez.
6. Adaptar los espejos retrovisores sin que haga falta mover la cabeza, sólo los ojos, para tener buena visión trasera.
7. Adaptar el reposacabezas de manera que la parte superior del mismo quede a la altura de nuestros oídos y la parte inferior a unos cuatro centímetros del final de nuestra cabeza. Utiliza el reposabrazos si tu coche dispone de uno.
8. Algo que nos va a permitir ir más cómodos y sobre todo más seguros es fijar el cinturón de seguridad al tamaño del conductor sin estar ni demasiado justo ni demasiado holgado, debe apoyarse en el hombro y pasar por encima de la cintura, nunca por el abdomen. Conviene no usar cojines bajo el asiento ni llevar las bandas retorcidas.
9. Cuando guardemos cosas en el maletero deberíamos adelantar una pierna para repartir el peso en el cuerpo. En cuanto a bajar el portón del maletero conviene hacerlo con el tirador y usando las dos manos para evitar los tirones de espalda.
10. Finalmente, además de seguir estas recomendaciones, nuestras lumbares, dorsales y cervicales agradecerán que realicemos paradas cada dos horas aproximadamente, aprovechando para mover nuestras articulaciones, dando un corto paseo estirando brazos y piernas.
        Imagen del Instituto Clavel