En un lugar de La Mancha hero asset

08/01/2020

EN UN LUGAR DE LA MANCHA

La Caminera Club de Campo: más que un remanso de paz.

  

  
    Imagen de la finca Caminera Club de Campo
Situado a poco más de dos horas de Madrid, en el término municipal de Torrenueva (Ciudad Real), La Caminera Club de Campo está concebido como un auténtico remanso de tranquilidad en el que refugiarse del estrés urbano.
Se encuentra en un promontorio desde el que se divisa el paisaje manchego, plagado de olivares y tierras de labranza, y su germen fue un antiguo cortijo, hoy completamente reformado y ampliado hasta convertirse en un moderno hotel con categoría de cinco estrellas.
En la finca que lo rodea, de más de 1.000 hectáreas, se encuentran un campo de golf profesional con 18 hoyos, un pabellón de caza y un aeródromo privado, mientras que el edificio alberga 61 espaciosas habitaciones (con cama king size, bañera de hidromasaje y ducha de sensaciones, etc.), un restaurante gastronómico llamado Retama y dirigido por el cocinero toledano Javier Aranda (alma mater del gastrobar La Cabra y el estrella Michelin Gaytán en Madrid) y un spa de 800 m2 con sauna finlandesa, baño de vapor, cromoterapia, duchas por intensidades, pediluvio, fuente de hielo, tumbonas de contraste térmico y cinco cabinas de tratamientos, una de ellas, doble.

  

  
    Imagen de la finca Caminera Club de Campo
Por sus completas y cuidadas instalaciones –desde las que se divisan los magníficos olivos que crecen en la finca– y por la singularidad de sus tratamientos –entre los que destaca el Olive Oil Spa Sommelier, con diferentes AOVE de elaboración propia–, el spa de La Caminera acaba de ser reconocido con el premio al mejor ‘Luxury Wellness Spa’ de España en los World Luxury Hotel Awards, unos galardones que reconocen a los mejores hoteles del mundo en distintas categorías y que los erigen como establecimientos de destino en sí mismos.
En lo que respecta a la restauración, en Retama el chef Aranda ha aceptado el reto de adaptar su particular esencia culinaria con un vanguardista homenaje a la cocina manchega y al producto de la tierra, mezclando modernidad y tradición en una propuesta donde recetas y materias primas locales conviven con técnicas y sabores de otras culturas; así, podemos encontrar el cremoso de sopa de ajo con sacramentos; la pipirrana con bacalao y jugos asados; la perdiz frita del revés con estragón y curry de mejillón o el lomo de ciervo, coliflor y raíz de loto. Esta ‘identidad propia con influencia global’ se condensa, en este comedor de estética minimalista, en dos Experiencias Gastronómicas: Tradición by Javier Aranda y Retama by Javier Aranda.
Junto a Retama, La Caminera ofrece una segunda propuesta de restauración, El Prado Lounge Restaurant, con una carta variada y más informal, también bajo la supervisión de Aranda y con guiños al recetario local y de temporada (empanadillas de guiso de carcamusas, ensalada de perdiz escabechada, steak tartar, rablé de cordero al kamado o tarta de queso manchego). Ambos espacios se nutren de una espectacular bodega subterránea con más de 200 referencias de todo el mundo –con predominio de los vinos de las D.O. de Castilla La Mancha–, algunos vinos de garaje y rarezas.

  

  
    Imagen de la exposición Gauguin Portraits