Obras del libro El arte y el espacio

29 /12 / 2017

UNA CUESTIÓN DE ARTE Y ESPACIO

La colaboración que llevaron a cabo el artista vasco Eduardo Chillida y el filósofo alemán Martin Heidegger en el año 1969 tuvo como fruto la edición del libro El arte y el espacio.
De esa relación toma el nombre la nueva exposición del Museo Guggenheim Bilbao, que permanecerá abierta desde este mes hasta el 15 de abril de 2018.
El arte y el espacio rinde tributo a la inagotable capacidad del edificio de Frank Gehry para entablar diálogos únicos entre sus paredes y obras imprescindibles de las época moderna y contemporánea.
El Arte y el espacio representa una celebración del lugar y de la arquitectura a través del arte y permite analizar el diálogo que se produce entre espacios y volúmenes, así como entre la creación plástica y el pensamiento filosófico.
Así, el espectador puede comprobar por él mismo en su recorrido cómo la obra de arte se relaciona con el espacio en el que se exhibe y cómo ese espacio moldea y condiciona a la propia obra de arte, según su comisario, Manuel Cirauqui.
El director del museo, Juan Ignacio Vidarte, ha comentado que la muestra constituye un "tributo a la capacidad del edificio que alberga el Museo para generar y suscitar diálogos únicos entre sus espacios y obras fundamentales de los siglos XX y XXI".
Junto a la selección de piezas de Chillida, esta sala incluye obras de grandes pioneros del arte contemporáneo, como Fontana, Oteiza y Naum Gabo, y de figuras cuyo trabajo se inscribe en la estela de sus investigaciones, como Agostino Bonalumi, Sue Fuller y Norbert Kricke.
Además, se ofrece una selección de creaciones en las que podemos reconocer la renovación del lenguaje de la abstracción que se produciría entre mediados y finales de los años sesenta, en la que destaca la obra de Eva Hesse, presente aquí con una docena de “piezas de estudio”, o la de la brasileña Anna Maria Maiolino, en activo hasta la actualidad.
La generación de grandes pioneros del Arte Conceptual y la intervención de “ubicación específica” están asimismo presentes en esta sala, con obras de Gordon Matta-Clark y Lawrence Weiner.
Se trata de una muestra imprescindible en una parada bilbaína indiscutible.