Zaga la apuesta por lo auténtico hero asset

21/12/2020

ZAGA: LA APUESTA POR LO AUTÉNTICO

El producto marca la pauta en este restaurante de Ponzano recién inaugurado.

  

  
    Imagen del restaurante Zaga
A los pocos meses desde su apertura, el restaurante Zaga, situado en la gastronómica zona de Ponzano, se ha consolidado como lo que pretendía en su origen, un restaurante en el que el producto sea quien marque el día a día; un restaurante del que siempre se salga pensando en cuándo volver.
Y es que estos tiempos que nos han tocado vivir, nos han hecho volver a la esencia y autenticidad en muchas facetas de la vida. A un restaurante se va principalmente a pasarlo bien y a comer en condiciones. Y esa precisamente es la filosofía de Zaga. Buen producto, servicio cercano y profesional y precios comedidos.
En Zaga se cuida de manera escrupulosa la selección del producto, escogiendo el mismo a través de pequeños proveedores y optando siempre por esa materia prima de temporada que además de ser la óptima para el consumo, resulta a la postre la más económica.

Cocina de siempre en un ambiente acogedor

Con un desarrollo de marca a cargo del creativo publicitario Javier de Vega, Zaga plantea en su amplio y luminoso local, magistralmente reformado por el estudio de decoración Kubo Ene de Natalia Casco dos propuestas diferentes, pero en las que el hilo conductor es idéntico. El restaurante dispone también de un reservado denominado “el ropero” con capacidad para 14 personas y de otro en la planta inferior para 10 personas, perfectos para comidas de empresa o reuniones de amigos.
Una agradable terraza completa el espacio, convirtiéndose en ineludible punto de reunión y entretenimiento en una de las zonas más punteras, -gastronómicamente hablando-, de la capital.
Platos de siempre, con ejecuciones sencillas y honestas que pueden degustarse bien en su zona de barra, a través de una carta específica de pinchos y raciones (atención a sus empanadillas de bonito “como las de la abuela” y a su tortilla de patatas -con o sin pimiento verde- que se ha hecho un hueco entre las más aclamadas de la capital), dirigida a un picoteo más dinámico o bien en su amplio comedor de la planta superior, magistralmente dirigido por el carismático Vasile Nan, en el que la propuesta es más amplia, si bien la mayoría de los platos están pensados para poder ser compartidos dando así la posibilidad de probar un mayor número de opciones.

  

  
    Imagen del restaurante Zaga

Los más aclamados

Entre sus propuestas de otoño siguen manteniéndose algunos platos que, en su corta andadura temporal, se han convertido ya en icónicos. Obligatorio el tataki de atún rojo sobre tosta acompañado de guacamole, cebolla encurtida y un toque de lima; continúan igualmente el pisto casero con huevo “a caballo”, el bonito en escabeche casero (que destaca por su finura y jugosidad), el delicioso escalope con empanado “secreto” o los arroces terminados en Josper.
Las opciones de carne (de La Finca de Jiménez Barbero) o de pescado, seleccionadas según el mercado se han convertido ya en garantía de calidad.
Pero, además, la cocina de Zaga está incorporando a su carta de otoño-invierno nuevas recetas más acordes con los fríos venideros, como la sopa de cebolla, los callos con pata y morro, la butifarra con trufa, patatas y pimientos, los garbanzos con setas y calamares, las alcachofas a la brasa o las sabrosas carrilleras de ternera.
Entre sus postres la piña a la brasa con jugo de mojito se ha convertido en un fijo en todas las mesas. Pero también hay opciones para los más golosos como su adictiva tarta de limón, su impresionante tiramisú o la deliciosa tarta de queso.
La bodega dispone de una cuidada selección de vinos de diferentes denominaciones de origen con más de 40 referencias, además de todo tipo de destilados para que los clientes puedan alargar la sobremesa en un ambiente relajado y acogedor.

  

  
    Imagen del restaurante Zaga