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09/10/2019

CRISTAL ROSÉ 2002

Louis Roederer tiene el único champagne del mundo con 100 puntos Parker.

  

  
    Imagen del champagne Cristal Rosé de Louis Roederer
La gran casa de champagne Louis Roederer ha sido la primera “maison” de Champagne en recibir 100 puntos Parker para uno de sus champagnes, el Cristal Rosé 2002.
El 2002 fue, sin lugar a dudas, un año extraordinario que contó con todos los atributos magnos de las mejores cosechas en Champagne: temperaturas uniformemente cálidas, sin exceso de sol ni de calor, remarcablemente suaves en invierno; un ligero déficit de lluvias (alrededor de 20%) durante el ciclo vegetativo; noches frías y viento fresco del noreste en agosto y septiembre, etc.
Todas estas condiciones excepcionalmente favorables contribuyeron a una madurez ideal de las uvas y una buena concentración de sabores. La vendimia comenzó el 12 de septiembre para las Chardonnays con una concentración de azúcar promedio superior a 11% de alcohol natural.

  

  
    Imagen del champagne Cristal Rosé de Louis Roederer
Para elaborar sus champagnes rosados, Louis Roederer desarrolló a lo largo de los años un método totalmente único en Champagne. Conocido en la Casa como “la infusión”, permite extraer el carácter jugoso y maduro de la Pinot noir, conservando a la vez una inmensa frescura. Así, una parte del jugo de las uvas Chardonnay es añadida a una maceración de Pinot noirs, para fermentarlos juntos y lograr una integración perfecta.
En cuanto a las notas de cata, este champagne posee un bouquet intenso y potente, con un perfil increíblemente joven. Ocho años tras el degüelle, Cristal Rosé 2002 mantiene aún su vivacidad gracias a un impresionante y agradable carácter afrutado y fresco, que pasa, con gran delicadeza y serenidad, de notas de frutas cítricas confitadas y frutas frescas a notas más florales, como la rosa, además de expresar notas de cacao, ahumadas y especiadas como la canela.
El ataque en boca es jugoso, goloso y carnoso. Cuenta con una textura densa, concentrada y empolvada, una jugosidad y sedosidad que envuelven, una frescura calcárea y un final salino, dando como resultado un conjunto distinguido, ligero, persistente y puro.