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11 /07 / 2011

EFICIENTE Y TRANQUILO

El CT 200h es el primer compacto de Lexus, una apuesta que ha tardado en materializarse, a pesar de que el fabricante, vástago de Toyota, dispone desde hace tiempo de la tecnología necesaria para desarrollar sin grandes esfuerzos un turismo de estas características.
El resultado es de éxito, a pesar de sus inconvenientes, centrados en la escasez de prestaciones y en una arquitectura del espacio que no derrocha funcionalidad, aunque es suficiente para el tipo de cliente buscado por esta marca de gama alta, que focaliza en clientes más jóvenes el destino de este compacto.
Calidad, comodidad y refinamiento, son criterios que Lexus ha hecho prevalecer en el diseño de este CT, al que curiosamente ha dotado de un aspecto deportivo y condiciones de chasis igualmente capaces de proporcionar sensaciones deportivas, que contrastan con la limitada capacidad motriz del sistema.
La potencia combinada del sistema híbrido sobre el papel se sitúa en los 136 CV, aunque en conducción real no parecen estar nunca a disposición del conductor, porque el CT se muestra la mayor parte del tiempo muy tranquilo de reacciones. En la configuración Sport del sistema podrían aparecer, pero el torturante ruido del variador al patinar y una pobre percepción de empuje, llevan al conductor a estas conclusiones.
El Lexus invita a la conducción turística y en esta parcela es un imbatible en el segmento. Suave, silencioso y muy ahorrador, sí que proporciona en esta parcela grandes satisfacciones.
Es un coche, en suma, que invita a realizar una conducción eficiente. El conductor se contagia del espíritu del concepto y es fácil que llegue a competir contra sí mismo para mantener la batería plena de carga y llevar los consumos, con empeño, por debajo de los homologados oficialmente por el fabricante.
Carácter tranquilo, diseño agresivo
Contrasta en el CT el carácter tranquilo con el diseño, muy agresivo y musculoso, propio para un coche de mayores prestaciones, que en este caso sería capaz de admitirlas, porque el ajuste de la arquitectura de suspensión y dirección sí que sintoniza con un tono más deportivo.
En la parte delantera las líneas dibujadas proporcionan una silueta afilada, mientras en la parte trasera la vertical es radical e irradia una poderosa imagen, acentuada por un cristal trasero estrecho y la elevada altura de los grupos de luces.
Un elemento que caracteriza al CT es la iluminación de tecnología LED. Este híbrido compacto utiliza 89 luces LED externas en distintos elementos, como la luz día o intermitencia.
En el interior, el ambiente es el que corresponde a un coche de gama alta. Los materiales son de un buen aspecto, igual que los acabados. En el CT se combinan un centro de gravedad llevado muy abajo y una carrocería de alta rigidez, además de una nueva suspensión trasera de trapecio articulado. El resultado es una buena estabilidad a altas velocidades, y un manejo en curva muy preciso del tren delantero y una colocación del trasero que transmite al conductor el aplomo de un deportivo.
Tecnología híbrida a tu alcance
Lexus ha traslado al CT toda su experiencia en transmisiones híbridas, ésta basada en la tecnología de Toyota y volcada de antemano en tres modelos de medio y gran tamaño de la marca.
El CT incorpora el sistema Lexus Hybrid Drive de segunda generación mejorado que se muestra silencioso y eficiente en rendimiento. El sistema, combinado con la Recirculación de Gases de Escape (EGR), la Recuperación de Gases de Escape (EHR) y las tecnologías de motores gasolina con Ciclo Atkinson, proporciona un consumo de 3,8 litros con 87 gramos de CO2 por kilómetros, emisiones de NOX de 3 mg/km y nulas de partículas.
Para mejorar aún más las credenciales medioambientales del sistema Lexus Hybrid Drive, el diseño del CT 200h incorpora medidas adicionales de ahorro de energía, entre ellas un sistema de aire acondicionado que posee un compresor eléctrico que funciona de forma independiente al motor térmico.
La clave de la eficiencia, no obstante, reside en un sistema de gestión ultra-inteligente que determina automáticamente cuándo se debe utilizar la potencia del motor de gasolina, cuándo la del motor eléctrico y cuándo una combinación de ambas.
El sistema full-hybrid de segunda generación del CT 200h está formado por un motor de gasolina VVT-i de 1.8 litros, un motor eléctrico potente, un generador, una batería de alto rendimiento de NI-MH (níquel metal-hidruro), una unidad de control de potencia y un dispositivo de reparto de la potencia que utiliza un engranaje planetario para combinar y redistribuir la energía del motor, del motor eléctrico y del generador según las necesidades operacionales.
El motor eléctrico, generador y dispositivo de distribución de la potencia, están situados en una caja de transmisión muy compacta y de peso ligero, comparable en tamaño a la de una caja de cambios convencional.
El motor eléctrico actúa como un generador de salida en alta durante la deceleración y la frenada para realizar la regeneración, optimizando la gestión de energía en el sistema Lexus Hybrid Drive al recuperar la energía cinética (que normalmente se pierde en forma de calor al frenar y decelerar) como energía eléctrica que se almacena en la batería de alto rendimiento.
El motor convencional responde al ciclo Atkinson, un sistema en el que la compresión y la expansión no son simétricas y las válvulas se cierran tarde, con lo cual se retrasa la compresión.
Los ingenieros de Lexus explican que esto crea una relación de expansión elevada con una compresión menor que reduce las pérdidas de energía de la alimentación y el escape y convierte la energía de combustión en potencia para el motor de una manera más efectiva. El resultado es que la temperatura de los gases de escape es más baja que en los motores convencionales.
A través de un tubo de escape de acero inoxidable, el EGR vuelve a introducir los gases de escape medidos con precisión, enfriados de 700 a 130°C, en el sistema de alimentación y así se reducen aún más las temperaturas de funcionamiento del motor, al mismo tiempo que se reducen las pérdidas por bombeo mediante una reducción de la presión de vacío de la alimentación.
El ciclo Atkinson combinado con las tecnologías de EGR minimizan las situaciones en las que es necesario enriquecer el combustible para proteger el convertidor catalítico contra daños por sobrecalentamiento, mejorando el ahorro de combustible y la disminución de las emisiones.
El eje de transmisión está situado en el centro del sistema Lexus Hyrid Drive, mediante la colocación del motor eléctrico, el generador eléctrico, el dispositivo de distribución de la potencia y el dispositivo de reducción de la velocidad del motor eléctrico en una caja de transmisión de peso ligero y muy compacta, comparable en tamaño a la caja de cambio convencional.
El motor eléctrico, enfriado con aire, además de ayudar al motor convencional en las fases de aceleración, también actúa como un generador de salida en alta y recupera la energía cinética en forma de energía eléctrica para recargar la batería del sistema.
En la batería se utiliza tecnología de hidruro metálico de níquel, cuya característica es la fiabilidad demostrada. Está situada debajo del maletero.
La unidad de control de potencia, del tamaño de una batería de 14 voltios está formada por un convertidor para potenciar la tensión, que refuerza el aumento de voltaje del motor eléctrico, del generador y de la batería para aumentar la potencia producida por el sistema híbrido; un inversor para el motor eléctrico/generador, que convierte la corriente continua de la batería en alterna, y un convertidor de corriente continua-continua que reduce la alta tensión de la batería del sistema de 202 V a 14 V y proporciona la alimentación necesaria a los sistemas accesorios, además de cargar la batería auxiliar.
El sistema de gestión de la energía permite que el Lexus Hybrid Drive funcione en varias modalidades diferentes para maximizar la eficiencia total, de forma que cuando el vehículo se detiene, el motor se apaga automáticamente para ahorrar combustible.
En condiciones de funcionamiento con una eficiencia baja del motor, como ocurre durante el arranque y a velocidades bajas o medias, el vehículo circula solo con el motor eléctrico, y así se eliminan las emisiones de CO2, NOX y de partículas.
En condiciones normales de conducción, la distribución de potencia se ajusta constantemente entre el motor de combustible y el eléctrico para combinar el rendimiento óptimo con la mayor economía de combustible.
A cualquier velocidad, el sistema Lexus Hybrid Drive se supervisa a sí mismo para garantizar un rendimiento y una eficiencia de combustible óptimos con un mínimo de emisiones, tanto si se circula solo con los motores eléctricos, solo con el de gasolina o con una combinación de ambos.
El sistema ofrece tres modalidades de conducción a petición del conductor que complementan la NORMAL. La EV permite la circulación ultra silenciosa únicamente con el motor eléctrico, la ECO maximiza la eficiencia híbrida, y la SPORT refuerza el rendimiento del sistema.
Desde el punto de vista dinámico, una vez acostumbrado al carácter tranquilo de este sistema híbrido, en el CT casi todo son ventajas, como el del capítulo de los costes totales de propiedad y de funcionamiento.
El Lexus CT 200h exige hasta un 40% menos en gastos de revisiones, mantenimiento y reparaciones que sus rivales principales. Y, además, ofrece un valor residual medio del 42%, una vez transcurridos 3 años o 90.000 km.
¿Has valorado la opción de adquirir un coche híbrido la próxima vez que renueves tu vehículo?