Paraíso europeo del surf hero asset

01 /06 / 2011

PARAÍSO EUROPEO DEL SURF

La costa de Ericeira, a unos 40 kilómetros al noroeste de Lisboa (Portugal), no sólo es pintoresca, también se ha convertido en el paraíso de los surfistas. Por eso ha recibido de la organización "Save The Waves" el título de primera reserva europea de surf.
Anchos e irregulares espacios salpicados de escarpados acantilados configuran el paisaje salvaje de Ericeira, ideal para que los surfistas más intrépidos desafÌen las incontrolables fuerzas del océano. Foto: Pedro Patricio
El deporte luso ya no es solo fútbol. El surf, la osada modalidad acuática impulsada en Estados Unidos en la década de los 50, ha ganado popularidad en Portugal, donde sus indómitas playas reciben cada año a miles de surfistas locales y extranjeros.
La organización "Save The Waves", que promueve la protección de zonas costeras con olas adecuadas para el deporte en todo el mundo, otorgó un sobresaliente a los cerca de cuatro kilómetros situados entre las playas atlánticas de Empa y Sao Lourenco, dos áreas naturales protegidas del urbanismo implacable que caracteriza algunas zonas costeras de la Península Ibérica. Pedra Branca, Reef, Ribeira d'Ilhas, Cave, Crazy Left, Coxos y S. Lourenco son ya nombres de playas con olas de categoría mundial, a la altura de las que se encuentran en las playas californianas de Malibú y Santa Cruz o la de Main Beach, en Australia, paraísos del surf premiados por la misma organización y mundialmente conocidos.
Anchos e irregulares espacios salpicados de escarpados acantilados configuran el paisaje salvaje de Ericeira, ideal para que los surfistas más intrépidos desafíen las incontrolables fuerzas del océano.
La costa de Ericeira, a unos 40 kilómetros al noroeste de Lisboa (Portugal), no sólo es pintoresca, también se ha convertido en el paraíso de los surfistas. Foto: J. Guerra. "Las olas fueron distinguidas, sobre todo, por su calidad y consistencia", explica Joao de Macedo, uno de los principales impulsores de la candidatura portuguesa, que se impuso este año a las de otros 34 países. Con una media de altura entre los dos a tres metros, las olas de Ericeira no se consideran especialmente temibles pero su moldura "perfecta" enamoró al jurado de "Save The Waves", apunta De Macedo, un apasionado surfista.
Olas doce meses al año El pintoresco municipio de Ericeira, una villa de pescadores dependiente de la cercana ciudad de Mafra, contribuyó también a dar brillo a la candidatura por contener los ingredientes necesarios para el desarrollo de deportes acuáticos de alto voltaje, como el surf y sus diversas variantes, incluido el body-surf. La posibilidad de retar a las olas los doce meses del año, la rica cultura local sobre el deporte y la proximidad de un gran parque natural fueron tres de los aspectos que impulsaron la candidatura lusa, arropada por las autoridades locales y por figuras del deporte.
“Con una media de altura entre los dos a tres metros, las olas de Ericeira no se consideran especialmente temibles pero su moldura "perfecta" enamoró al jurado de "Save The Waves", apunta Joao de Macedo, un apasionado surfista”. "Hay olas grandes y pequeñas, para especialistas y principiantes. Me encanta este área y estoy contento de ver el reconocimiento merecido que ha logrado, que sirve además para ayudar a proteger mejor este espacio", señala Tiago Pires, la indiscutible estrella del surf portugués. Las olas de Ericeira tienen una media de altura entre los dos a tres metros. Foto: Pedro Patricio. El estadounidense Kelly Slater, diez veces campeón del mundo, también conoce bien las indómitas olas de Ericeira. Allí se ha entrenado varias veces y ahora se congratula por el nuevo estatus de estas playas. "Cada vez que tengo la oportunidad de apoyar oficialmente una playa o una parte de la misma para practicar surf, estoy siempre disponible", proclama el rey de esta modalidad, que ha ganado terreno a pasos agigantados en Portugal, donde el deporte de la tabla tiene muchos adeptos. Los más de 1.200 kilómetros de costa lusa, bañada por un bravo océano Atlántico, son el espacio ideal para desarrollar la práctica de diversas modalidades acuáticas, entre las que el surf ha sobresalido siempre. Locos por el surf "Existe un movimiento muy significativo en Portugal, especialmente entre los jóvenes", certifica De Macedo. En el país ibérico, el surf se ha convertido en uno de los deportes más populares. Los adolescentes con las tablas de surf al hombro son una imagen cada vez más frecuente los fines de semana en los trenes que unen Lisboa y sus zonas costeras. La fiebre del surf ha dado frutos en Portugal con deportistas de alto nivel, entre los que destaca Pires, clasificado entre los 25 mejores del mundo en 2010. Nacido en Lisboa hace treinta años, el campeón portugués aprendió a surfear precisamente en Ericeira, donde sus padres tenían una casa de vacaciones, y empezó a competir a los trece. Desde entonces su ascensión ha sido imparable. Las olas de Ericeira no se consideran especialmente temibles pero su moldura "perfecta"; enamoró al jurado de "Save The Waves". Foto: Pedro Patricio. "Su principal característica es mental. Es un fuera de serie, sobre todo, por su capacidad de trabajo y ambición", comenta el director de la revista "Surf Portugal", Joao Valente. Humilde y consciente de sus capacidades, Pires es el punto de referencia de los más jóvenes. "Fue el primero en Portugal en decir: se puede llegar al profesionalismo", concluye Valente.
¿Has practicado surf alguna vez? ¡Cuéntanos tu experiencia!