Jardines para combatir el aislamiento hero asset

06/04/2020

JARDINES PARA COMBATIR EL AISLAMIENTO

Daniel Valera sabe la importancia de cuidar de jardines y plantas para sobrellevar periodos de dificultad.

  

  
    Imagen de jardín diseñado por Daniel Varela
En estos tiempos de encierro, una azotea, una terraza, incluso un balcón, se antojan pequeños paraísos; pequeños espacios de libertad en los que soñamos que nos liberamos de nuestro encierro… Tal y como explica Daniel Valera, fundador del estudio de paisajismo Dstudio: “Un jardín, sea cual sea su escala, exige muros, límites que pongan fin a nuestro pequeño edén. Curiosamente, la relación entre nuestros jardines y los encierros son incluso etimológicas. Puede comprobarse en términos como Jardín, del francés jardín, diminutivo del antiguo jart ‘huerto’, procedente del germánico gard ‘cercado, seto’; o Paraíso, que procede del griego paradeisos (en latín paradisus), que procede a su vez del persa paerdís, 'cercado', que es un compuesto de paer-, 'alrededor' y -dis, 'crear, hacer'”
El jardín es un espacio concebido para la contemplación, pero también para la reflexión. Un espacio en el que poder disfrutar de la soledad, pero también de la compañía. Un lugar para las sensaciones, pero también para las experiencias, para realizar actividades... Jardines, terrazas y patios son estos días puntos de encuentro familiar. “Nunca imaginé que mis jardines estarían dando servicio a familias en una situación como la que estamos viviendo, sin embargo, estoy tranquilo, porque a la hora de diseñar un jardín siempre he puesto el foco sobre las personas que van a vivirlo y quiero pensar que ahora mis jardines están ayudando a sobrellevar estos días. Los jardines son para las personas”, explica Valera.
Concebir un jardín como espacio de unión en momentos difíciles no es algo nuevo. Durante la Primera y Segunda Guerra Mundial los 'jardines de la victoria’, también llamados 'jardines de guerra' se hicieron muy populares en países como Australia, Estados Unidos o Canadá. El hambre y la escasez de productos agrícolas promovieron campañas de los gobiernos de aquellos países para alentar a los ciudadanos a cultivar sus propios jardines de manera comunitaria y de ese modo, poder producir frutas y hortalizas frescas de forma económica y sin necesidad de utilizar los transportes para su distribución. Sin embargo, la finalidad de estos jardines no era sólo la producción a pequeña escala de alimentos, perseguía también otro fin igual de importante que el autocultivo.

  

  
    Imagen de jardín diseñado por Daniel Varela
El uso familiar de los jardines consiguió aumentar enormemente la moral de los ciudadanos en aquellos tiempos de dificultad desviando su atención de la crisis en la que estaba sumido todo el país. Promoviendo actividades comunitarias, el gobierno consiguió unir a toda a la población y algunos slogans como “Un huerto en cada casa” fueron parte de campañas del Ministerio de Agricultura en Canadá durante la Primera Guerra Mundial para fomentar el autoabastecimiento.
Los 'jardines de la victoria' fueron tan populares durante los periodos de guerra que incluso los cráteres de las bombas en las casas de Londres servían como improvisados 'hortus conclusus' durante la Segunda Guerra Mundial. En Estados Unidos, Los Roosevelt, como ya hiciera Wilson en la anterior guerra, llegaron a plantar un 'jardín de la victoria' en la Casa Blanca, en 1943 dando ejemplo de ese modo a la sociedad estadounidense.
Este movimiento llegó a ser tan importante para una sociedad en crisis que incluso se crearon festivales y concursos en los que se mostraban las producciones que cada vecino había cosechado en su propia casa. Concursos que todavía hoy en día se producen en las zonas rurales de Estados Unidos.