París nuevos hoteles de lujo hero asset

26 /04 / 2011

PARÍS, AVALANCHA DE NUEVOS HOTELES DE LUJO

El Crillon, el Plaza Athénée, el Bristol, el Meurice, el Ritz y el George V, abiertos a finales del XIX o principios del XX, son los emblemáticos establecimientos hoteleros que en París ostentan la categoría oficiosa de "Palace", un punto por encima de las cinco estrellas. Desde hace años estos establecimientos gozaban de cierto monopolio, pero ahora existen nuevos aspirantes a esta distinción.
Estos hoteles de superlujo se distinguen tanto por sus servicios como por el carácter histórico de su emplazamiento. Pero su monopolio parece haberse roto. En 2007, el Fouquet's Barriere se aventuró en el mundo de los "Palace", una denominación que sólo existe en la capital de Francia. La oferta de los "Palace" durante años se mantuvo estable y ahora vive una revolución inédita. Hay nuevos candidatos a ocupar el peldaño más alto del lujo hotelero de la capital gala. Dos ya han abierto sus puertas y otros tres tienen programado hacerlo en los dos próximos años.
El Royal Monceau y el Sangri-La Mientras que el Royal Monceau y el Sangri-La ya han echado a andar, el Mandarin Oriental tiene previsto abrir sus puertas en julio de este año 2011, y el Península tiene puesta la fecha de 2012. A más largo plazo está programada la apertura de un hotel de lujo en los locales que, durante años, ocuparon los grandes almacenes La Samaritaine, cerrados en 2005 por problemas de aluminosis, un proyecto del grupo francés del lujo LVMH que por ahora lleva el nombre de Cheval Blanc.
En total, un 70 por ciento más de oferta para la riquísima clientela que busca la excelencia del lujo. Una revolución en el sector, que se prepara para la nueva situación. "Hay clientes para todos", asegura la portavoz del Sangri-La, asentado en un palacete construido en 1896 y que perteneció a un sobrino de Napoleón. Sus 81 habitaciones, 27 de ellas "suites", tienen casi todas ellas vista sobre la Torre Eiffel, un privilegio por el que hay que pagar entre 750 y 25.000 euros por noche, lo que cuesta alquilar los 500 metros cuadrados de su séptima planta, con dos terrazas y cuatro estancias.
Aunque en París todo el mundo habla de "Palace", no hay nada oficial que marque esta distinción. Al menos hasta ahora, ya que el Gobierno publicó en noviembre una ley que recoge esa categoría y sus servicios trabajan ahora en valorar cuáles la merecen. Al igual que el Royal Monceau, el Sangri-La deberá esperar al menos dos años y medio para obtener la distinción, el plazo mínimo exigido para otorgar la estrella suplementaria. Los dos nuevos candidatos a "Palace" llegan en París impulsados por dinero de Oriente. El Royal Monceau pertenece a la cadena de Singapur Raffles, y el Sangri-La a la enseña china del mismo nombre que hasta ahora no se había lanzado al mercado europeo.
También proceden de las tierras del sol naciente, en concreto de Hong Kong, el Mandarin Oriental y el Peninsula, que abrirá en el antiguo centro internacional de conferencias Kleber, unos muros que han sido testigos de la firma de importantes tratados multilaterales y que antes albergaron el hotel Majestic. En total, sin saber todavía detalles del Cheval Blanc, los cuatro proyectos en marcha o recién abiertos totalizan casi 600 habitaciones suplementarias, algo nunca visto en el remanso de paz del lujo parisiense.
Nuevos Competidores El desembarco de nuevos competidores amenaza a los tradicionales en un mercado donde la demanda es poco flexible. Por eso, ninguno se ha quedado de brazos cruzados. Incluso el George V, el más joven de entre ellos, que entre 1998 y 2000 derribó todo su interior para hacerse un "lifting" completo, no se ha quedado indiferente. Nada más sentir el aliento de sus competidores en la espalda, el prestigioso hotel, residencia habitual parisiense de Shakira o de Kylie Minogue, anunció una inversión de 20 millones de euros en tres años para renovar sus habitaciones.
El Plaza Athénée, que también había renovado su estado recientemente, ha apostado por agrandar su oferta. El establecimiento favorito de Jack Nicholson y Lady Gaga en París, ha comprado dos palacetes aledaños y la planta alta de uno de sus restaurantes para ganar 5.500 metros cuadrados suplementarios. A dos pasos del palacio del Elíseo está el Bristol, que ha servido de escenario a la película de Woody Allen que cuenta con la presencia de Carla Bruni. Pese al buen estado aparente de sus muros el hotel está dispuesto a invertir 15 millones de euros (unos 20,5 millones de dólares) en renovarse. Y el Meurice, el lugar preferido de Salvador Dalí -quien da nombre a uno de sus restaurantes-, también tiene programadas obras.
Un riquísimo príncipe saudí ha entrado en el capital del hotel con 250 millones de euros, según fuentes del sector, a los que suman otros 100 millones más para costear un lavado de cara. Una labor que ha comenzado por la recuperación de la histórica fachada que da a la Concordia. Recientemente, también ha sido noticia la compra del Hotel Lutetia por parte de la inmobiliaria Alrov de Israel por 150 millones de euros. Este hotel art decó, construido en 1910, es reconocido por albergar en su día el contraespionaje nazi y después los supervivientes de la Shoah. En cualquier caso, la batalla que se anuncia puede hacer que los precios de algunos de los principales hoteles de París se moderen. Y que un desayuno un una pequeña terraza frente al obelisco de la Concordia o ante las "boutiques" de Cartier y Chanel no sea sólo privilegio de las grandes fortunas mundiales.